Apps construidas alrededor del trabajo real del usuario.
Una app útil no empieza por pantallas. Empieza por una tarea, una fricción y una razón clara para que alguien vuelva a usarla.
Una app útil no empieza por pantallas. Empieza por una tarea, una fricción y una razón clara para que alguien vuelva a usarla.
Quién usa el producto y en qué contexto.
Qué tarea debe hacer mejor que hoy.
Qué entra en el MVP y qué se queda fuera.
Cómo sabremos si la primera versión merece seguir creciendo.
Flujos de usuario y arquitectura funcional.
Wireframes y diseño de interfaz.
Prototipo navegable.
MVP web o móvil según el caso.
Integraciones, datos y automatización cuando aportan valor.
Especificar — problema, usuario y restricciones.
Diseñar — recorrido y estados clave.
Prototipar — validar antes de expandir alcance.
Iterar — corregir con evidencia, no por intuición.
Depende del producto. Puede ser app móvil, PWA o web responsive; elegimos la opción más sensata para el caso.
Sí. No todos los proyectos necesitan llegar a desarrollo en la primera fase.
Sí, cuando el alcance lo requiere y se define la arquitectura adecuada.
Solo lo suficiente para resolver el problema principal y aprender del uso real.
Cuéntame qué quieres construir, corregir o simplificar. Empezamos por el problema, no por venderte una herramienta.